maternidad

Historia de dormir a un bebé de 6 meses

Si no lo escribo ahora nunca lo voy a escribir.

Así que allá voy, desde el móvil, 2 am y el bollete dormido al lado mío en la cama. Sin moverme demasiado porque hoy me ha costado DOS HORAS Y CUARTO DORMIRLE.

Sí, exactamente ese tiempo.

La primera hora, como siempre en la mochila.. ah! Y en la teta a la vez. Sí, se puede y durante una hora también. Últimamente le gusta pellizcarme no suavemente los brazos para relajarse. Modo pelota anti estrés. Suele ser un ratico y se relaja y duerme más o menos profundamente… pero hoy, después de una hora, no se relajaba.

Yo ya cansada de la espalda y con brazos como si tuviera un gatito y no un bebé, me he ido a la cama con ella… no suele fallar, un poco de teta en cama y cae fijo.

Pues tampoco. Espabilada me miraba con esos ojos negros a los minutos de sacarla de la mochila.

Buf, no puedo más. Necesito relevo o apoyo moral. ¿Realmente la hora de mochila no sirvió de nada? Tengo hambre.

Llamo a Du. Me dice que aguante un poco. Tiene que relajarse. Y yo también. JA.

Al próximo que me vuelva a decir eso de “hasta que no te relajes tú no va a relajarse el bebé” me lo como.

En la cama Nora me estira del pelo y me pellizca el cuerpo con sus manos de Eduardo manostijeras. Me pongo a llorar. Estaba cansada y solo quería cenar mi ensalada viendo La reina del flow un ratito. ¡Y la hora de mochila no había servido de nada! Mientras tanto, Nora va de un lado a otro de la cama y de vez en cuando levanta todo el pecho y se deja caer de golpe sobre mi, con cabezazo incluido.

Me viene un flashback. Joel hacía lo mismo. Los pobres quieren relajarse para dormir y no pueden, no saben. Intentan fusionarse contigo, volver a ser uno. Un poco tarde… ya son 6 meses fuera, bebé, intentemos otra cosa.

¿Un poco de teta? Sopla el pezón. Uy no, no. Lo quito porque el siguiente paso es darle un mordisquito y por ahí no paso.

Masajes, le toco las piernas, le tarareo su canción de dormir, sigo masajeando su cuerpo hasta que noto que va relajando… y solo quedan 45 minutos más haciendo eso y viendo cómo duerme-despierta unas 5 veces más hasta que pueda salir como una ninja de la cama e irme a cenar. Casi a las 0h.

A veces creo que salgo volando de la habitación para no hacer ruido. Vale, igual volando no, pero creo que levito, en serio, habré desarrollado esa capacidad por supervivencia. (Sin embargo, Du desarrolla extremidades extra en las mismas situaciones y va chocándose con todo).

Y por fin he salido, he cenado mi ensalada y he visto La reina del flow un ratito… afortunadamente, esto no es lo habitual. Normalmente unos 45′ de mochila + 1-2 intentos de dejarle en la cuna para que duerma un ratito (a veces el primer despertar es a las 3h y a veces a los 10′) es suficiente. Que se dice pronto!

¿Han sido fáciles para dormir vuestros hijos? Poca gente conozco que diga que sí. Yo, desde luego, siempre digo que el dormir me parece uno de los aspectos más difíciles con los que lidiar en la crianza de los hijos. Se aprende, se cambia, va por fases… lo que quieras. Pero dios mío. Es duro!

Y ahora sí, voy a dormir. Si puedo. Buenas noches!

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